22.3.06

Bellos Cortos Cuentos *Espechial Edichion*


Socratés de la Mirandola junto a su hermano sinsanguíneo Shikó, listos para comenzar la semana creativa en su propio Conclave Cultural.

La turba literata más prolífica de Chile vuelve con su pluma rápida y furiosa. Están a punto de presenciar un ejercicio literario que marcará el antes y después en una historia chilena llena de sangre, militares ebrios e ídolos de barro.
Esta noble cruzada estará encabezada por nuestros honorables, cultos y sensuales Shikó de la Mirandola y Socrates de la Mirandola.
Estos jóvenes escritores, músico, poeta, psicólogos de tocador y degustadores, nos llevarán por un tour sin fin donde la mágia se hará presente.
Debido al éxito de Bellos Cortos Cuentos I, está vez se reedita pero sólo escribirán Socrates y Shikó en una dictadura de la prosa. Irán escribiendo por turnos hasta lograr terminar este libro del género de la ciencia ficcion investigativo periodístico analítico sintáctico sintético mayéutico neumático de cocina.

Disfrutenlo pequeños ignorantes.

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ATENCION! ATENCION!: Hemos hecho una pausa confinando a Jorge Castrol a algunos días más de prisión preventiva con el único fin de avisarles: Señoras y señores, hemos finalizado. Con esta obra magna termina el ejercicio literario que tantos dolores de cabeza y envidia provocó a importantes escritores de habla hispana. Sólo queda decirles que se llenen de valor, de paciencia, de pañuelos y a disfrutar!.
P.S.1: En estado de ebriedad se disfruta mejor.
P.S.2: Próximamente, para que conserven su copia pirata en buen estado, les enseñaremos a empastar esta obra con pocos materiales y mucha imaginación.

16 comentarios:

Shikó de la Mirandola dijo...

El Universo

Hace mucho tiempo, un una galaxia muy lejana de cuyo nombre no me acuerdo, vivía un joven sastrecillo que dedicaba largas horas a trabajar en una tienda de costurería afiliada a un gran imperio que se erguía de entre muchos pueblos guerreros.
Estos pueblos se caracterizaban por su barabarie a escepción de uno formado en su mayoria por miemros de la alta sociedad y caudillos de guerras ancestrales que habian logrado formar una gran fortuna con el pasar de los años.
En este ambiente, nuestro amigo Lolón, habia rechazado ser un guerrero y eligío el camino de la costurería, ganandose el apodo de mamasán, por parte de los demás jovenes de su edad.

Socrates de la Mirandola dijo...

Un día, Lolón, salió al Mall Alto Imperium a comprar unas telas para realizar el encargo que días antes le había realizado la bella Faustina.
Mientras iba por las fetidas calles de Villa Abajo, una tropa de truanes le tiende una emboscada. Alto! -le dice el cabecilla de la banda- Donde pretendeis iros pedazo de coliforme fecal?!.
Ante aquella afrenta, Lolón se armó de valor y les contestó: No os pienso decir manga de rufianes de la contumelia! Iros si no quereis que os de una tanda de palos con mi espada Jedi!
Al momento de sacar su espada también saltarón de su bolsillo una serie de hilos, alfileres y botones. Su verdadera profesión había quedado al descubierto y las burlas no se hicieron esperar. "Sos un mamasán! Sos un mamasán!" gritaban los malechores. Justo en ese momento, un duende con cara de oso ewok aparece desde la copa de una araucaria chilensis gritando: ...

Shikó de la Mirandola dijo...

-¡Wuasú wuasán! ¡Wuasú wuasán! ¡Hay que ayudar a ese mamasán!
Y con diciendo esto, la pequeña bola peluda se arrojó al vació, cayendo justo en medio de la banda de fascinerosos y comenzó a desplegar una serie de movimientos pausados pero rápidos.

-¡Que demonios os pasa, montón de estiercol peludo!- exclamó uno de los sujetos. Y justo despues de decir eso recibió un golpe bajo el cinturón quedando lona.
Al ver esto, los demas rufianes huyeron.
-Muchas gracias...
-Peluchando, llamarme así- interrumpió la pequeña aberración peluda.

De esta forma ambos se hicieron muy buenos amigos, pero en la sensible mente de Lolón habia algo muy oscuro y pervertido, capaz de perturbar hasta a el más imperturbable.
Se dirigieron juntos al Mall Alto Imperium utilizando el sistema de canales de regadío. Llegaron muy sucios y apestosos pero ahorraron la mitad del tiempo.

Socrates de la Mirandola dijo...

Húmedos y hediondos, Lolón y Peluchando lograron llegar hasta la boutique El Mago del Alfiler atraído por sus ofertas y combos. Peluchando q jamás había estado en una tienda estaba ensimismado en si mismo ante el caudal de fermosas telas y brillantes hilos.
Mientras Lolón compraba las telas apropiadas para diseñar el vestido de la Princesa Faustina, nuestro amigo bola de pelos se puso manilarga y se afanó las telas más costosas de la tienda escondiendolas en su sucio morral de lana.
Ya alejados del lugar, Lolón ve el extraño bulto que llevaba su peludo amigo y le pregunta: Que llevas ahi maldito mono!. Peluchando asustado corre cortando el viento y despidiendo de su ano una sustancia fétida pero a la vez mágica. Lolón no pudo evitar que ese aroma entrara a sus pulmones provocandole mareos, vómitos, diarrea y sangrado de oídos en el acto. "Dios Mío! Que he hecho para merecer esto!?!", se preguntaba Lolón.
Mientras gritaba esto, una nube esponjosa del cielo razo, se abre asomandose una cabeza con largos cabellos y una barba de naufrago...

Shikó de la Mirandola dijo...

-¡Lolón, Lolón! te has revelado contra mi y contra los designios que he puesto en tu camino.
Estupefacido, nuestro amigo mira hacia el suelo y ve el charco asqueroso que había dejado.
-¡Lo lamento mucho, señor!¡Toda la culpa la tiene ese cerdo-perro, oso carequiltro y hediondo que me encontré!-replicó Lolón.
-¡No hables así de él, puesto que es uno de mis hijos que yo he enviado para mostrarte el camino!
-¡¿Y quien diablos eres tu, bellaco?!- gritó el joven.
En ese momento se desencadenaron fuerzas colosales. La tierra se abrío, las casas se cayeron y el oceano subió hasta tal nivel que muchos se ahogaron.
-¡Yo soy tu padre!-dijo el anciano gigante.
-¡Nooooooooooo! ¡¿que hice para merecer esto?!
-¡Callate animal! Ahora ve en busca de aquel adefesio, mejor dicho, tu hermano, el debe conducirte a un lugar muy lejano y peligroso. Solo él conoce el camino.
Así, asustado, Lolón se fue en busca de Peluchando.
Lo encontró en cuclillas al borde de una acequia y un maloliente hedor rodeaba la espesura del lugar, y era este apestoso aroma lo que le impedía a Lolon acercarse mas.
-¡Bestia repulsiva y maloliente!¡eres un verdadero excremento ambulante!¡Límpiate a la brevedad y acercate!- le gritó Lolón.
Con aire majestuoso, Peluchando, tomó una flor de suaves pétalos y lo utilizó para su aseo personal, cambiando el fétido aroma de su trasero, por el de las amapolas en flor.
-Si quieres que Peluchando llevarte a ti, venir conmigo y pasar la prueba De la Voluntad,¡Hogu muluman!-señaló la bestia aberrante mientras se rascaba los pelos de sus axilas apestosas.

Chimbo dijo...

shikó me podrias enseñar a agregar "mensajes rapidos" como agregaron ud a su pagina

Shikó de la Mirandola dijo...

ooh con gusto te contestaría pero eso debes de preguntarselo al web master de esta página: Socrates d.l.M. él la lleva y se maneja.

P.D.:prosigue con la historia, colega.

Socrates de la Mirandola dijo...

Peluchando llevó a nuestro querido amigo Lolón hasta un sitio eriazo ubicado en las tierras del derrocado Rey Leon XII.
Qué hacemos aquí hermano brother?-preguntaba nervioso y emotivo Lolón. A callar la mandibula!-le gritaba la peluda criatura mientras realizaba una serie de movimientos pelvicos a lo Travolta.
En medio de todo ese ajetreo y cuando ya caía la noche, comienza a sonar una especie de musica alegre y hechicera. Poco a poco a lontananza, Lolón divisa una serie de antorchas que se acercan hacia el rodeandolo, cual sería su sopresa! Pues era el ataque de los clones de Peluchando, todas abominables criaturas de fetidez sólo comparable al pan de tres meses que llevaba Lolón en su morral. Mientras Peluchando movía la pelvis, sus clones comenzaban a cantar "chuwamba la wamba lambada pitufa! chuwamba la wamba lambada pitufa!". Cada vez el movimiento de Peluchando se hacía más fuerte pasando ya a ser convulsiones hasta haciendole caer al seco suelo.
"PeeeeeeluchaaaandooooOOoooOOoooO!!!"- gritaba Lolón preocupado y orinado del pánico.
En ese momento el vientre del peludo engendro se comienza a abrir, carente de sangre pero prolífico en mucosas extrañas. "Shuwan shuwan shuwant!" gritaban agitados sus clones y sin mediar provocación aparece desde el estomago de Peluchando una aún más extraña criatura, era la mezcla imperfecta entre Lolón y Peluchando. Ante la inexplicable situación el joven Lolón preguntó- Qué diaaablos está pasando Jehova?!?!?
Peluchando se levanta y dice- El ser nuestro hijo nacido de una relación basada en la monotonía y la polinizacion de mi pelaje mezclado al tuyo. El calvo Lolón entró en pánico al saber tal aberración de la genética y dijo "Y ahora que hago yo aquí?!?!"
"Tu Deber luchar contra nuestro hijo Pelolonchando a muerte. Bienvenido a la Prueba de la Voluntad. Adios"
Se amplió el campo de batalla, el silencio se hacía cada vez mas silencioso hasta caer a un nivel de total de silencio no valga la redundancia. Ambos estaban listos, Lolón con 80 kilos de peso contra una extraña criatura de 10 kilos pero de desconocidos poderes.
La lucha se iniciaba (...)

Shikó de la Mirandola dijo...

Retirose, pues, el Peluchando, dejando la arena de batalla a los 2 contendientes.
Lolón nuca antes había participado en tan singular batalla, pero trató de recordar lo que algunas veces su querido abuelo le habia dicho:"¡recuerda, mijito, si alguna vez debes combatir con alguna bestia peluda y aberrante, arrójale tierra a los ojos y luego le pegas entre las patas!"

De pronto de la masa pegajosa que yacía en el suelo se irguió la criatura que acababa de nacer. Comenzó a mostrar sus 3 corridas de dientes y a emitir un sonido ensordecedor.
-¡kreeeeeeeeee!- señaló la bestia.
Al ver tan aterrador ser, Lolón decidió salir corriendo, pero los clones de Peluchando formaron rapidamente una ronda impidiéndole el paso.
-¡Tu no cobardarse, pilo luca quina quinoa!- gritaron al unísono.
Lolón, resignado a la lucha se acerca lentamente al ser, de repente escucha una voz con eco que resuena -¡Lolooon, Lolooon!
Era la voz del espíritu de su abuelo que lo llamaba.
-¡Abuelito!, ¿eres tu?.
-Lolooon, utiliza el Poder que te fue heredado-dijo la voz.
De pronto y sin previo aviso, la criatura salió impulsada como por el diablo desde su lugar de reposo y golpeó directamente a Lolón en el estógamo.
Lolón retrocedió unos cuantos pasos apretándose la pansa, como conteniendo un inmenso poder intestinal.
Los clones, al presentir que algo malo sucedería se miraron unos a otros, conmovidos, y huyeron despavoridamente pero cantando.
-¡Awuawinki, macagar macagar, lo macagar!
De un momento a otro una ureola disperzó el polvo alrededor de Lolón y su liviano ropaje experimentó un movimiento a lo Mrilyn Monroe en aquella famosa escena. Todo esto acompañado de un sonoro estruendo semejante al resquebrajamiento de la madera apolillada, o de una puerta sin aceitar. Lolón tenia ahora todas las cartas sobre la mesa para este encuentro. (...)

Socrates de la Mirandola dijo...

"Washupéeee Washupéeee!"- decía la feroz pero diminuta criatura peluda, y Lolón energicó grita: "Poooor el podeeeer del costurero!" Y una lluvia de agujas y clavos de seis pulgadas llovieron sobre el que era su hijo de frondoso pelaje.
"Mnoooooooogüeeeey mongüay!!!" sollozaba Peluchando mientras veía a su hijo mal habido descuagiringandose de lo lindo. Era un sólo charco de sangre aquel que una vez fue un seco campo de batalla.
La sequedad en los labios de Lolón no le permitían formular frase alguna y sin duda que aunque hubiera tenido su boca salivando normalmente, el momento tan horroroso de ver morir a un hijo lo habría inhibido de salir con alguna sandez lingüistica.
Una vez muerto el perro y acabada la rabia, se acercó con sus botas de seguridad, para evitar las agujetas, hasta Peluchando y le dijo:
-"Peluchando Peluchando tu habeis sido participe de esta indeseada muerte por no haberte cuidado. Si os hubierais cuidado no habriamos tenido tan abominable hijo"
La abominación con cara de ewok le responde energica- "Wanda a güeiarus alotroz ladusem, let me alone!"

Es así como Lolón dejó silenciosamente el campo de batalla con la tristeza larga no sin antes recoger las agujas y clavos de seis pulgadas que le servirían para hacerle el mas fermoso traje a la bella Faustina Versace. Dicho vestido debía ser entregado con apuro ya que de no cumplir el plazo de 2 días dado por Faustina, Lolón sería castrado por el bien llamado "Mozalbete manos de tijeretas". La vida de Lolón se comenzaba a transformar en un infierno latente (...)

Shikó de la Mirandola dijo...

Ahora Lolón pasaba por oscuros momentos de indesición. ¿Acaso debía seguir los pasos de su brotha peluchando o bien retornar al castillo Mágico donde lo espera la bella Faustina impaciente?
Impulsado por su gentil y noble corazón, Lolón elige volver al castillo para diseñar y confeccionar el glamoroso bestido, que como y ha sido mencionado en la Odiosea Apócrifa que narra los inicios del abuelo de Peluchando y de sus singulares aventuras, llevaba el nombre de Le Chantal.

Antes de emprender el viaje Lolón debía deshacerse de su compañero y para esto, invitóle a dar un paseo por un bosque de legutrinas.
-Observa! Peluchando ahi en ese follaje hay unas bellas doncellas peludas y fornidas. Id y coged la mas agraciada para que comparta vuestro regazo.
Y con diciendo esto, Lolón se echó a tierra para evitar ser embestido por un Peluchando poseído por una bestial alegría.
-¡Oooouyuma yuma yuma yuuuma!-´exclamaba nuestro peludo amigo mientras corría, sin presentir lo que le aguardaba en la espesura.
Al verlo desaparecer Lolón echó a correr cerro abajo y a la distancia olló como un resquebrajar de ramas muy fuerte y recordó que habia comenzado la temporada de casa de Peluzones, raza de la cual Peluchando es un digno ejemplar.
-¡Mas vale correr, mi plan ha funcionado con creses!-dijo para si, mientras saltaba las panderetas de la citadela.(...)

Socrates de la Mirandola dijo...

(...) Saltándo y saltándo sin cesar, Lolón llego a su boutique de ropa contemporánea. Concentrándose en la labor que le aguardaba, tomose un vaso de jugo con bayas del bosque lluevioso y tomando su costurero dijose: "Ah llegado el momento, la instancia en que mi vida puede dar un giro en 359 grados. Si logro hacer un bello vestido para Faustina, podré conquistar su ardiente corazon de abuela".
Y es así como nuestro amigo Lolón comenzó a fabricar la prenda textil más maravillosa que el mundo habría de presenciar.
Mientras tanto, en el bosque donde Peluchando entró pensando encontrar su pareja ideal, el poderoso emperador de la Moda Rigoberto Giordano, se encontraba cazando Peluzones a escopetazo limpio.
"Mira un Peluzón Cachondo!"- gritó su mayordomo de caza. Giordano tomo su escopeta, apuntó al gordo ejemplar y disparó BOOM BOOM lo dije y qué. Peluchando aún en estado horny, no sintió la bala que penetró su vejiga hasta que vió salir de él un extraño fluído-"WUUUUAAAAAAMAMAZIIIITAWAAACHUUU!!!", gritó adolorido. Finalmente, Giordano agarró a Peluchando y dijo "Oh! que maravilloso ejemplarshé! Con este boludo y peludo especímen me podré fabricar como 7 chalecoshé!, y el resto lo hacemos parrishaaadashé!".
Horas despues, Peluchando despierta en el Palacio de Rigoberto, desnudo, atado y con una pelota en la boca. "Coon vos quería hablarshé!!! Qué cuernos es esto que shevabas en tu morraaaalshé?! Unos planos pa' un vestido con hilos de oroshé?!". Nuestro peludo amigo respondió "Wanchuro Lolón wasabin Faustina shupetengue".
"Queeeee?!?! Que ese pelafustán de Lolón le va a hacer un vestido a Faustinashé?!?! Pero si shoo le hago los vestidos a eshashé!! Tomatelás gordo pelotudo". Y así fue como Peluchando se las tomó.
En ese tenso momento, Rigoberto llama a su mayordomo- "Vos anda a Visha Bavierapolis donde vive Lolón y raptáloshé! Mirá que me rooba clienteeeshé.. y menos le permito que sea Faustina que me trae calurososhé!".
Otro obstáculo se interponía en el camino de Lolón, mientras este seguía confeccionando la prenda de Faustina, su amor platónico y socrático.
(...)

Shikó de la Mirandola dijo...

(...) Ya en su taller, Lolón había logrado reunir una gran cantidad de insumos y de elementos de diferente índole, entre los que se contaban especias, géneros, chalecos viejos, pañales de lana, hilos de todo tipo y una gran cantidad de alfileres de todos los grosores y largos.
De pronto Lolón se puso pálido y dejó caer al suelo todos los elementos:

-¡Dios mío como pude ser tan asno!!! olvidé traer los planos de confección!!!

Lolón salió corriendo de palacio y corrió por las canchas de pastizales hasta la calle de tierra polvorienta en las afueras del feudo, desde donde divisó una figura ráquitica media distorcionada por las ondas de calor que ascendían desde el alquitrán resblandecido por el calor sofocante de esa época.
Al acercarse Lolón pudo distinguir algo así como extremidades peludas a los costados de un tambien peludo cilindro, que con sus cuatro patas de aproximaba lentamente hacia donde estaba él.
-¡Wena Peluchando! - aulló Lolón al intuir la identidad del extraño caminante.
Corrió algunos metros antes de caer pesadamente al suelo.
-¡Que demonios es esta asquerosa pestilencia!??-exclamó Lolón atontado.
-¡ayuyunkaví, ayuyunkaví! Lolúun iyumakaka matatere matare, they'll kill ya brotha! - Peluchando estaba bajo los efectos de alguna droga.
Lolón, que tenia muy buen estómago logró acercarse hasta donde se encontraba Peluchando y lo tomó y lo envolvío en unas plantas que crecián al costado del camino. Lo amarró bien apretado con unas lianas y lo arrastró lentamente en una triste caminata de vuelta.
- Mas te vale que te despiertes, peluchando, ya que tengo muchas cosas que preguntarte y tu tienes muchas cosas que contarme, así que al lleguer te quiero ver bien vestido y bañado y tambien quiero que te cortes esa cabellera, a partir de hoy dejarás de ser el prototipo hippie.
Lolón ignoraba que en ese mismo instante se dirigía a vuelo rasante y a toda velocidad, el mayordomo, el cual poseía la facultad de volar a voluntad como si fuera un pájaro.
Se abría paso entre las colinas y valles dejando una estela de muerte y destrucción a su paso.
Peluchando, arrastrado dos metros mas atras de Lolón comenzó a hacer unos sonidos muy extraños en el idioma original:
-iyumulumuyumuluyumu ....yulumuluyulumuyulumu!
-¡Ohhh! estás seguro de ello, hermano?! no puede ser!! debemos darnos prisa entonces!!
Lolón presionó el dispositivo aerófilo de sus zapatillas para un mayor performance y salió a una velocidad alucinante hacia el palacio, arrastrando a Peluchando, quien sufría los fuertes golpes de su cabeza contra los peñazcos del terreno.
Derepente el cielo se ennegreció y las pocas nubes que en esa tarde habían se dispersaron como apartadas por un aumento brusco en la presión atmosférica en un punto específico del firmamento, ustedes saben!
-¡Oh no! es famoso mayordomo volador! ese rufián ha enviado al peor de sus verdugos. Mas vale apurarnos!
Lolón aumentó su velocidad y saltó directamente a la ventana de su taller, que para su fortuna, se encontraba cerrada, haciéndola añicos.
-¡Por la flauta! Peluchando reacciona, hemos llegado.-Lolón comenzaba a preocuaprse por el debil estado de su hermano y mascota. Éste comenzaba a hechar espuma por la boca y a poner los ojillos blancos.
En eso se oyó en todo el palacío una voz femenina muy fina que gritaba:
-¡Füllemunerwer, is dat scheissmeister!! ¡eeeeeeeh!
Era faustina la que gritaba desde el antejardín del palacio, asustada. El mayordomo había llegado y procedía a quitarse las plumas y a armar su juego de cuchillas(...)

Socrates de la Mirandola dijo...

"Debemos hacer algo Peluchando! No puede ser que dañen a la princesa Faustina!" - decía ahogado Lolón. De este modo, usando la felpuda panza de Peluchando como cama elástica, salta y se afirma al borde de la cornisa casi a punto de caer y a pesar de sentir miedo, siguió sonriendo ya que le excitaba pensar hasta donde había llegado gracias a la panza de su obeso hermano.
Golpeando la ventana con la fuerza de tres camiones de basura, rompió los cerrojos encontrándose con una escena horrible que habría perturbado hasta la mente más enferma, o sea, la de Lolón. En el piso yacía Faustina con un corte en la yugular del brazo, a su lado el mayordomo alado y flotando en una burbuja mística el inefable y combustibe Rigoberto Giordano en persona.
"Mirá vos donde nos venimos a encontrarshé! Creo que vocé ya no puede falhar con tu clientashé!... Y ahora a quién le vas a cobrarshé? Tipo no se que hacer que me van a embargar hasta la cortina de bañoshé! Jojojojo XD". Lolón con un dolor en el alma y con sus pantalones mojados, reacciona tras tres horas de impacto, es decir cuando ya todos habían abandonado el lugar. Acercándose al cuerpo Faustina y abrazandolo, gritó - "Poooor queeeee???? Tu eras más que una clienta para mí! Te convertiste sin conocerte nada en la mujer que más he amado en toda mi vida Faustina Versace!!!" - exclamaba a sollozos varoniles - "Vengaré tu muerte! Ese Rigoberto Giordano sabrá de la furia de Lolón!". Y así, agarrando sus alfileres, agujas con sida y al manoseando Peluchando bajo el brazo, se dirigió a enfrentar al temible Rigoberto en su propio feudo. Así como los grandes hombres lo hacen.
(...)

Shikó de la Mirandola dijo...

(...)"..ven demonio enfréntate a mi forte brazo en singular combate..." -palabras de un borrachín nocturno.

Había mucho movimiento en la palaciega residencia de Rigoberto Giordano. Podían verse enanos corriendo todos en direcciones distintas portando hachas de la mas diversa índole. Podían verse los herreros forjando sendas armas hechizas. Podía verse también al verdugo asesino quemando documentos en la gran chimenea real, y es que Lolón , si bien es cierto poseía poca reputación como ser-persona-humano, era conocido,sin embargo, por su influencia en los bajos fondos del tráfico de agujas, que se dió durante la ley anti-sastrecillos y que movilizó a todas las favelas del reino.
---NOOO, que hemos hecho??!! hemos despertado a un monstruo!!!!!--gritaba el verdugo que ahora, por el temor no era mas que una paloma--ahora vendrá Lolón, nos caerán encima, la tribu de los peluzones, los contrabandistas, el gremio de sastres....!!
--¡callate pajarraco desgraciado!-interrumpió Giordano- recuerda que fuiste recomendado por los maestros pajareros, ahora es la hora de tener cojones, carajo!!

En ese momento se escuchó un estruendoso sonido como mil voces que se alzaban por las callejuelas que rodeaban la parcela.
-¡poweerr to lolóon! ¡poweer to Loloooon!- yeeeahh ye ye yeeee heee!- cantaba una multitud heterogenea, andrajosa pero heterogenea que se acercaba calle abajo desde el cerro mas alto. Podía verse entre la multitud una carreta arrastrada por sendos y fornidos peluzones, y sobre ella iba Lolón en actitud posera para la época y a su lado, peluchando, exhibiendo su nuevo corte de cabello y un gran collar de perlas.
Al ir cada vez mas cerca, la multitud se enardecía y las damas de la tribu peluzona se arrancaban la cabellera a tirones al ritmo del scratch callejero de la marginalidad.
En un punto de la canción donde el tempo se junta con el tono, Lolón grita:
-Stoooooop!- todo en silencio.
Salta realizando una pirueta en el aire y Peluchando, en contraposición a Lolón, baja toda coqueta.
Desde lo alto de una torre, Giordano le grita: -Maldito seas Lolón, hijo de centurion, no tendrás my cabeza!!!
-He venido en son de paz!! he venido a evitar mas derramamiento de sangre!!- contesta éste, lo que provoca un silencio sepulcral entre las hordas populares del proletariado del reino. Hasta peluchando tenía los ojos fuera de sus órbitas y a juzgar por el color de su ahora visible piel, algo muy malo habria de sucederle.
Y asi fue como ocurrió que Peluchando, el medio hermano de Lolón dejó caer el velo que lo cubría para mostrar su verdadera careta.
Era parecida a la de un cerdo, las cuencas de los ojos estaban hundidas y en el centro de las mimas sobresalían 2 ojos de gallina. Las mejillas, ahora trastornadas en sendas tenazas se batían una contra la otra al hablar, provocando un balbuceo ininteligible.
-Ha hahahahahaa!! - rió Giordano-mirád a la bestia, el te hará sentir el verdadero terror.
La multitud ya no mostraba el mismo entusiasmo de hace unos momentos, ahora retrocedían todos con aire respetuoso pero espantados y susurrando:
-¡*power to Lolóoon**! ¡*power too Loloon*!-el sonido se transformaba cada vez mas en un susurro informe hasta desaparecer junto con la multitud.
-¡cobardes! solo se presentan con la promesa de sangre-cantó Lolón gallardo.
De pronto Peluchando irrumpió rabiosamente sobre la cabeza de Lolón la cual se desprendió de su cuerpo. Al tiempo que esta volaba, la boca de Lolón pronuncia las palabras siguientes:-Ahora Peluchando!!
De un matorral aparece nuestro amigo con su apariencia rebelde setentera, exhibiendo una triunfal sonrisa.
-Atalu atarium atarium cumpliruta cumplirum!!!
Y arroja a la ahora aérea cabeza de Lolón, su morral de costurero, que es atrapado con los dientes y sacudida en un movimiento rapidisimo. Las agujas mágicas vuelan por el aire y agarran velocidad hacia la bestia arranca-cabezas.
-Toma eso impostor!-falsum flasum jodumite!-gritaron Lolón y Peluchando al unísono al tiempo que las agujas golpeaban al flaso Peluchando con tal magnitud que se estrellaba con el castillo, ensartado, y este se derrumba en colosal manera.
Todo en silencio espectante. Entre las ruinas era posible apreciar el cadaver del verdujo plumífero, deformado por el gas tóxico de la celulosa. De pronto, una risa maquiavélica y Giordano aparece ante nuestros héroes en una singular explosión de escombros.
-Peluchando...-habla Lolón con trabquilidad- ¿alguna vez te dije que eres una bestia apestosa?
-Todo el tiempo, todo el tiempo...
La batalla final habría de tener lugar finalmente, buena suerte Lolón!(...)

Socrates de la Mirandola dijo...

"Recen por nosotros", Bam-Bam Zamorano a un diario capitalino.

En ese momento fue que la turba iracunda resolvió todas sus diferencias en pro de un bien común y corriente: destruir de una vez por todas el Imperio de la Moda encabezado por Rigoberto Giordano y sus secuaces. El olor a sangre y a gruyere se hacía sentir en el campo de batalla de una manera jamás olida en los entornos del Universo.
A un borde de la gresca, un grupo de pobladoras surcían la cabeza de Lolón a su cuerpo mediante avanzadas técnicas de la escuela De Stijl. Los gritos de dolor de Lolón eran acallados por los de las primeras víctimas del combate.
Al ritmo de los tambores comenzaban a caer los primeros cuerpos formando una torre de escombros. En el intertanto, se abrieron unas escotillas bajo los escombros del ruinoso castillo; era una horda de modelos de la Academia de los Gemelos Loser, afamados señores de la moda que fueron vejados por Giordano quién les expropio a estas esclavas del feudo para usarlas en eventos sin pagarles un Yetzak (moneda del Reino).
Las ahora libres modelos con cara de furia y sed de venganza, corrían como gacelas por el campo gritando y arañando a los secuaces de Rigoberto en clara señal de rebeldía. Ese, era tiempo de mujer. Los varones del movimiento Lolonístico veían con atentos y percertidos ojos los movimientos combativos de las feminas que dejaban calvos a los verdugos. Giordano despavorido ante el escenario desfavorable, corrió a refugiarse a su nave espacial de propulsion a churros, mas sin percatarse que solo poseía pocos churros como combustible.
- Tendré que maximizar recursoshé! - decía nuestro antagonista. Echando a andar la nave voladora, empezó a liberar rafagas de fuego sayayin que fueron derritiendo una por una a las modelos como si estuvieran hechas sólo de caucho (hipótesis que sería comprobada posteriormente en la autopsia) y dañando a sus propios aliados. La cordura ya no era un rasgo dentro de tamaña batalla.
Tras haber gastado los últimos churros de combustión interna, la nave perdió watts y se fue a estrellar a pocos centímetros de Lolón, que con su cuello suturado, esperaba inamovible como górgola la presencia de Rigoberto.
Giordano, quién salió cojeando de la nave, decía - Mirá! Si vos te atrevés a tocarme un sólo cabeshoshé, no sabés lo que te hará mi Verdugo del Alto Clero! -. Lolón soltándo una carcajada a lo Don Francis en la Tomboleta, le refutó - ¿Si? ¡Mira a tus espaldas pequeña sabandija! ¡Mira lo que le sucedió a tu Verdugo Paloma! - Rigoberto temeroso, giró su calva cabeza y vió lo que no quería ver; su fiel pero cobarde Verdugo convertido en paloma, era disfrutado en un asado al palo poblacional por los "Loloneros" mientras bailaban y jugaban ebrios al balonpié.
- Y bueno, que se shó! Vos no me vas a derrotarshé... que mi castillo esté en ruinas, que mis modelos estén derretidas, que mi verdugo esté siendo devorado por tus amigoshé y que shó esté cojo no implicashé que me vaya a rendirshé! - balbuceaba Rigoberto - Fijáte vos que a tu mediohermano Peluchando, le implantamos el terrible de chip en la barriga peludashé, y si shó apreto este botón, el morirá... y vos verás todo esoshé!!! Te gusta? TE GUSTA?! TE GUUUSTAAA?!?!.
- Me gusta, pero me asusta - respondió Lolón sin creer las palabras enfermizas de su enemigo. Peluchando mientras tanto a dos metros se quejaba en su tan particular lenguaje- "Ouuuchikatzu!!! Waikiiiiiiiki!!! Shutzietzumom!!!" - dando señales de que Rigoberto tenía razón.
- Eres un energúmeno Rigoberto, ensañarte con una criatura fétida y lanuda como esta no merece el perdón de Hare Krishna. Dime que quieres y lo tendrás, pero con mi brotha no te involucres - declaraba Lolón con cara de loco.
En ese tenso momento, el silencio cortaba el viento como gillete sensor. Los pobladores del asado de Verdugo dejaron de masticar, la batucada y el scratch se apagaron. Todo se había pausado.
Rigoberto pidió churros para escapar en su nave a cambio de la vida de Peluchando. Por fortuna una gorda anciana, partidaria del Lolonismo Cristiano, fabricaba churros explosivos y le entregó todo el cargamento como gesto de unión y esperanza hacia Lolón, esperando que éste le pidiera matrimonio.
- "BUENO! YA TIENES LO QUE QUERIAS Y YA ESTÁS ARRIBA DE TU NAVE ASI QUE PUEDES IROS... PERO NO REGRESES JAMAS! JAMAS! JAAAAAMAAAAS!!!" - gritaba neurótico Lolón.
Así es como Giordano se fue con su malvado Imperio de la Moda a otra galaxia alejado del mundanal ruido, dejando tras él una huella de sangre, sudor, lágrimas y gruyere.
Pero esto no terminaba ahí, el no abandonaría el Planeta sin el "gran finale" que acostumbra hacer todo modisto que se precie. Ya a varios kilómetros de distancia, accionó el botón detonante estomacal de Peluchando.
- "WASI WASIMAA MATUKANNA TZIEEENTZ!!!" - fue un grito horrible y escalofriante.
Peluchando agonizante era sostenido en los sudorosos y a esa altura fétidos brazos de Lolón, quién lloraba como una Magdalena la inevitable perdida de su medio hermano.
- ¡¿Por qué la vida me trata así?!" - gritaba a las cuatro corrientes de aire - Primero pierdo a Faustina y ahora a ti fétido hermano y compañero de aventuras! ¿POOOOR QUEEEEE?!!!. Los pobladores no sabían como mitigar el dolor de Lolón, por lo que miraban la escena con pavor y cierta morbosidad propia de la época.
Tras la dolorosa muerte de Peluchando, unas extrañas criaturas comenzaron a salir de una ranura en su espalda como chancho alcancía, eran pequeños "Peluchines", hediondos y lanudos como su padre. El útero de Peluchando le tenía una hermosa sorpresa a Lolón. Ya era tío.
Y ese no era el fin de las sorpresas, no señor. Mientras Lolón se comía la placenta, en el horizonte se asomaba una fina figura en silla de ruedas. Un perfume rodeaba el bélico ambiente. Ese perfume Lolón lo recordaba, nunca lo olvidaría, era de esos perfumes que sólo cobran un aroma especial en la piel de alguien especial, cual desodorante de futbolista. La fina figura era ni más ni menos que la de la Princesa Faustina Versace que venía en nombre del Reino a agradecer a Lolón.
- ¿Pero y tu yugular Faustina? ¿No estabas muerta? - se preguntaba su admirador número uno.
No Lolón, mientras me abrazabas antes de venir hacia acá, dejaste caer de tu morral una aguja de lana, así que reuní los pelos que tu mediohermano dejó en los sillones para confeccionar un hilo y cocer mi yugular... ahora sólo no siento mis piernas - agregó la Princesa Faustina - Me salvaste la vida Lolón.

Al poco tiempo después, nuestra hermosa pareja de amantes vivieron en pecado por dos meses previo a casarse. Al matrimonio fueron invitados desde los mas ricachones del reino, hasta el mas despreciable de todos: Lolón.
Nueve meses después, los Peluchinos tuvieron su primer hermanito humano. Lolón dió a luz una obesa criatura de 7 kilos y medio que lo dejó con la ranura de la espalda en la mano. Este nuevo heredero había nacido ante la atónita vista del pueblo que jamás había visto un parto masculino televisado en cadena nacional.

Lolón, el orgulloso padre, aquella noche tuvo un sueño. Soñó con el felpudo Peluchando, quién por primera vez se dirigiá a él en un idioma universal: "Haz perdido a tu medio-hermano Lolón, pero has ganado a tu media-naranja".

Aquel idioma universal señores... fue el idioma del amor.


************** FIN **************
(APLAUSOS)